La AIE advierte sobre la aceleración del declive del petróleo y el gas convencionales y pide una mayor inversión en esquisto para mantener el suministro
La producción mundial de yacimientos convencionales de petróleo y gas está disminuyendo más rápido de lo estimado anteriormente, lo que requiere una mayor dependencia del esquisto y otros recursos no convencionales para sostener los niveles de producción, según un nuevo informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE).
La agencia destaca que sin una inversión continua, la tasa de declive natural de los campos existentes provocaría fuertes caídas en la producción. Para mantener la producción actual, la industria debe invertir aproximadamente 500 mil millones de dólares cada año, y casi el 90% del gasto reciente en upstream se destina a compensar las caídas en lugar de expandir la oferta.
En particular, el petróleo y el gas de esquisto han impulsado la mayor parte del crecimiento de la producción en los últimos 25 años. A medida que caen los rendimientos convencionales, estas fuentes no convencionales se vuelven cada vez más críticas para la estabilidad de la oferta global. Sin embargo, los recursos de esquisto también enfrentan rápidas tasas de disminución, lo que requiere una inversión sostenida para evitar caídas generales de la producción.
Aunque la AIE reitera que no se necesitarían nuevos proyectos de petróleo y gas a largo plazo en un escenario climático de 1,5°C, enfatiza que bajo las condiciones actuales de demanda, el esquisto y otros desarrollos no convencionales desempeñan un papel esencial en la prevención de la escasez de suministro.
El informe subraya un cambio global hacia recursos más complejos y propensos a declinar, colocando al esquisto en el centro de las estrategias de seguridad energética a corto plazo.

